domingo, 27 de marzo de 2011

Ermitaños en Mallorca



Una foto reciente de los ermitaños

En la isla de Mallorca habría que remontarse a los tiempos de Ramon Llull para hablar de eremitismo, ya que él fue uno de los primeros en la isla que se abandonó a la soledad para dedicarse a escribir y orar. Se retiró a la montaña de Cura y también a la zona de Valldemossa, en Miramar.

Después de Ramón Llull vinieron mas hombres y alguna mujer, como Catalina Tomàs, que se abandonaron en la soledad de la oración. Esto era el siglo XIII aproximadamente.Ya en el siglo XVII, en Alaró, en el Castillo de AlaróAlaró, dentro de una cueva, habitaba el ermitaño Julian, (se dice que era el único ermitaño de toda la isla) el cual admitió con él a un joven llamado Juan Mir.

Este joven, que contaba con la edad de unos 15 o 16 años era natural del pueblo de Alaró y subió a la montaña para ser ermitaño y dedicarse con toda su alma y su corazón al señor. El ermitaño Julian le enseñó al joven Juan todo lo que tenia que saber para vivir para el Señor.

Al cabo de poco tiempo al joven Juan se le dió el habito de ermitaño y pasó a llamarse ermitaño Juan Mir de la Concepción. Cuando Juan Mir contaba con unos 19 años, el ermitaño Julian falleció y Juan Mir se quedó solo en la montaña, triste y mas solo que nunca sin la ayuda de su maestro.

Al cabo de un tiempo, unos frailes procedentes de un monasterio de Francia que iban a Ibiza, se pararon a Mallorca para visitar a nuestro ermitaño Juan Mir. Juan Mir se quedó fascinado con el modo de profesar y de vivir que tenían estos monjes franceses y decidió adoptar algunas de sus leyes.

Juan Mir se sentía solo en la cueva así que decidió abandonar el paraje de Alaró y dirigirse donde habían vivido gran parte de sus antecesores ermitaños, en las montañas de Valldemossa, justo donde vivieron los discípulos de Ramon Llull, en una zona del bosque de Miramar conocida hoy como Ses Ermites Velles (las ermitas viejas), donde Juan Mir encontró alguna vieja construcción de estos antecesores.

Juan moró en estas ermitas hasta que el dueño de un terreno de la zona le cedió un trozo de tierra y bosque para construirse una nueva ermita. Juan construyó entonces una pequeña ermita, con una cisterna y una celda para descansar, la que fue llamada la ermita de la Santisima Trinitat.

Al cabo de poco tiempo de estar en Valldemossa llegó un joven del mismo pueblo que Juan Mir que también quería recibir los habitos de ermitaño. La comunidad fue creciendo con el paso del tiempo, y la ermita también creció a medida que crecía la congregación.

Cabe mencionar que Juan con ayuda de unos grandes amigos que había hecho en Valldemossa pueblo, que eran los cartujos, los cuales le ayudaban en su vida espiritual, y de donde procedía el sacerdote que les daba misa, escribió el libro titulado libro de la vid amonástica y eremitica.

Este libro eran las normas y leyes que tenia que seguir todo hombre que quisiera ser ermitaño. Con el paso del tiempo la comunidad no pudo caber en la ermita y fundaron varias mas, a veces 2 o 3 ermitaños juntos, a veces solo uno. Juan Mir era el superior de todas las ermitas que se formaron con el tiempo.

Llegó el día en que este hombre de Dios pasaría a mejor vida junto a nuestro Señor, habiendo llevado unos 60 años de vida eremitica en Soledad y austeridad. Dejo dicho Juan Mir de la Concepción, que su sucesor como superior de la comunidad seria el segundo ermitaño que llegó a la ermita después de el.

La congregación de los ermitaños de San Pablo y San Antonio fue creciendo con los años y fueron muchas las ermitas que tuvieron ocupadas. En el año 1805 se les cedió un terreno al lado del pueblo de Artà, situado al noroeste de la isla, en donde se construyó la que fue una de las ermitas mas grandes y bellas de la isla (hace unos meses los ermitaños que aun vivían en esta ermita tuvieron que desalojarla porque el dueño reclamó el terreno).

Pasaron a vivir una comunidad de 8 o 9 ermitaños en ella, y fue en este momento cuando se decidió poner un superior para cada ermita y no uno solo para todas. Cuando en 1835 se llevó a cabo la desamortización, las autoridades, viendo que estos vivían en la mas absoluta pobreza, no les quitaron sus eremitorios ni les hicieron abandonarlos, pero si les hicieron quitarse el habito y que se vistieran de paisano, y también, que se afeitasen las barbas y la cabeza.

Con el paso del tiempo hubo una continuidad en la congregación hasta la década de los 70 aproximadamente, cuando dejó de haber vocaciones. Esta es la razón por la cual los ermitaños que quedan tienen 80 años aproximadamente. La congregación esta extinguiéndose poco a poco porque no hay vocaciones, pero la vida que estos santos hombres han llevado en la soledad, es la prueba de que la isla de Mallorca es una isla con una gran historia eremitica.

Publicado el 10 marzo, 2011 por Mario de Cristo Salvador en Hesiquia de donde ha sido tomado parcialmente.

martes, 1 de marzo de 2011

Independencia


No son las instituciones las que "hacen" a los hombres, sino que son éstos los que hacen a las instituciones... Por tanto vigile el peregrino de no convertir falsamente en fin lo que es medio, y permanecer independiente siempre de partidos y colores.
Cuando una institución sólo se contempla en el espejo y queda sometida a sus propios perfiles, sin ver más allá, quiere decir que padece una enfermedad mortal.

Alberto E. Justo

jueves, 20 de enero de 2011

Apotegmas de Amma Synclética.




Cuando pases dificultades alégrate de qué Dios te visite, y no dejes de cantar. La ascesis consiste en dominarse en el sufrimiento y continuar dirigiendo a Dios acciones de gracias.

Si las ventanas de tu casa están abiertas, entrarán los ladrones y te lo tomarán todo.

Tu actitud delante de los enemigos depende de tus progresos en la virtud.

Por la medida y la discreción, conocerás si tu ascesis viene de Dios o de tu orgullo.

martes, 7 de diciembre de 2010

sábado, 13 de noviembre de 2010

La virgen caída


"Conocí también en Jerusalen a una virgen que se vestía de saco hacía seis años y se recluía en casa, sin permitirse jamás nada que pudiera fomentar el placer.
Pero más tarde, abandonada de Dios a causa de su orgullo y arrogancia, cayó lamentablemente, hundiéndose en el vicio de la carne. Un día abrió su ventana e introdujo en su estancia al que le insistía y pecó con él.
En realidad no había practicado la vida ascética por motivos sobrenaturales, es decir, por amor a Dios, sino por ostentación humana, lo cuál es señal de vanagloria y de intención torcida. En efecto censuraba a su prójimo, viendo la mota en el ojo ajeno y no reparando la viga en el propio, con lo que ya no tuvo junto a sí al ángel custodio de la castidad"
Paladio. Historia Lausíaca.

viernes, 8 de octubre de 2010

Venerable Pelagia la Penitente



Santa Pelagia la penitente fue convertida al cristianismo por San Nono,
obispo de Edesa (sábado de la Semana del Queso). Antes de su aceptación del
cristianismo a través del Bautismo, Pelagia fue la cabeza de un grupo de
danza en Antioquia Palestina, viviendo una vida de frivolidad y de la
prostitución.

Un día, Pelagia, elegantemente vestida, estaba haciendo su camino junto a
una iglesia donde San Nono estaba predicando un sermón. Los creyentes le
volvieron la espalda a la pecadora, pero el obispo la miraba a ella.
Impresionado por la belleza exterior de Pelagia y habiendo previsto la grandeza
espiritual dentro de ella, el santo oraba en su celda por un largo tiempo al Se
ñor por la pecadora. Les dijo a sus compañeros obispos que la prostituta
avergonzaba a todos. Explicó que se cuidaba mucho para adornar su cuerpo
para parecer hermosa a los ojos de los hombres. "Nosotros... no nos
preocupamos por el adorno de nuestras almas miserables", dijo.

Al día siguiente, cuando San Nono estaba enseñando en la iglesia sobre la
sentencia del Juicio final y sus consecuencias, Pelagia llegó. La enseñanza
hizo una tremenda impresión en ella. Con el temor de Dios y llorando
lágrimas de arrepentimiento, le pidió al santo por el bautismo. Al ver su
arrepentimiento sincero y completo, el obispo Nono la bautizó.

Por la noche el diablo se le apareció a Pelagia, instándola a volver a su
vida anterior. La santa oró, persignándose con la Señal de la Cruz, y el
diablo se desapareció.

Tres días después de su bautismo, Santa Pelagia recogió sus objetos de
valor y los llevó al obispo Nono. El obispo ordenó que fueran distribuidos
entre los pobres, diciendo: "Que esto sea sabiamente dispersado, de modo que
estas riquezas obtenidas por el pecado, puedan convertirse en riqueza para la
justicia". Después de esto Santa Pelagia viajó a Jerusalén al Monte de los
Olivos. Allí vivió en una celda, disfrazado como el monje Pelagio, que
vivía en aislamiento ascético, y alcanzando grandes dones espirituales. Cuando
murió, fue enterrada en su celda.
de Hisporto

miércoles, 6 de octubre de 2010

COTIDIANIDAD


"La sencillez y la regularidad son las mejores guías para encontrar nuestro camino. Ellas nos permiten hacer de la disciplina de la soledad una parte tan importante de nuestra vida diaria como comer y dormir. Cuando esto sucede, nuestras preocupaciones acaparadoras van perdiendo lentamente su poder sobre nosotros y la actividad renovadora del Espíritu de Dios manifiesta su presencia poco a poco".
Henri Nouwen