lunes, 25 de mayo de 2009

MUTABILIDAD HUMANA


"Lo que Dios ha hecho hasta ahora, es lo que continuará haciendo: Dios no cambia. Sus relaciones con los hombres parecen variar, pero es porque los hombres no son siempre los mismos para con Él."

Dom A. Guillerand, Cartujo. Armonía Cartujana.

jueves, 7 de mayo de 2009

Temas de meditación




"Entregarse a la reflexión y al estudio es algo que conviene al solitario. Tal será su labor cotidiana mantenida con rigor. Siguiendo sus opciones, tendrá en cuenta sus preferencias sin padecer las influencias provenientes del exterior. La fidelidad a su singularidad se impone y está estrechamente ligada a su cultura. No obstante, estamos ligados a una época orientada hacia el universalismo. El acercamiento a los misterios varía necesariamente en el curso de la historia. La apertura es posible en la medida en la que todo sincretismo es evitado. Es esa una trampa en la que se cae fácilmente y en la que el buscador –privado de discernimiento– se vuelve fácilmente la víctima."

Marie Madeleine Davy

miércoles, 6 de mayo de 2009

MÁSCARAS


"El solitario que se tomase a si mismo como un dispensador de consejos se instalaría en el engaño. No hay lugar para considerarse como un guru. A la búsqueda de discípulos, se volvería un comediante más o menos dotado para el juego. La soledad exige el quitar todas las máscaras de las que se ha podido uno disfrazar durante su existencia. Esas máscaras se ajustan unas en otras a la manera de las muñecas encajadas conteniendo cada vez ejemplares más y más pequeños".

Marie-Madeleine Davy


http://usuarios.lycos.es/contemplatio

jueves, 30 de abril de 2009

Lugares de Silencio


"El lugar de la oración es el alma y Dios que mora en ella.... Ese es el verdadero templo, el santuario reservado. Uno lo lleva consigo; en todo momento puede uno ya estarse en él, ya regresar a él después de una breve salida.
En este santuario reservado, nuevo cielo y nuevo Reino de Dios, han de reinar el silencio y la soledad. Dios está solo consigo mismo. Las Personas divinas no perjudican a esa soledad, la constituyen.El Amor que las anima las cierra a todo lo que no es Él; inmensa es la ciudad, pero cerrada, y la ocupa Dios solo, que es "todo en todo" (1 Cor.15-28)"
Dom A. Guillerand, Cartujo.

miércoles, 29 de abril de 2009


Un autor espiritual escribe así: “La renuncia al mundo y a sus falsas alegrías, la negación de sí mismo, el desprecio de lo sensible, etc., no son una aniquilación absurda de la criatura humana, sino condición providencial para lograr la liberación plena y el más alto desarrollo de la personalidad: nos despojamos de todo y de nosotros mismos para llenarnos de Dios y ser dominados enteramente por la caridad…”

B. MARCHETTI-SALVATORI

lunes, 27 de abril de 2009

Todo se cumple


"No se puede lograr, por la lectura de la ley escrita, nada comparable a lo que permite alcanzar el culto de Dios, pues allí todo está cumplido.
Aquel que lo ha elegido no tiene necesidad de leer las Escrituras, sabe que todo se consuma en la oración"

Macario el Grande en Homilías Espirituales.

domingo, 26 de abril de 2009

Hacia la ermita





La capilla del monasterio está construida en piedra. Grises en su mayoría, algunas más blancas, cobijan restos de liquen aquí y allá.
Sus bóvedas y arcadas y su organización geométrica, la delatan gótica. Pero es un gótico desnudo, solo formal. El contenido en extremo sobrio.
La gran cruz central, de roble antiguo, sin la imagen del Salvador, espera vacía que el observador proyecte sobre ella su arquetipo interno.
Los asientos del coro, en dos filas enfrentadas detrás del sagrario, son también de madera, aunque de irreconocible procedencia. Los cubre una pátina de uso fruto de siglos.
El altar es de roca sólida y está cubierto por un grueso madero rústico, brillante sin embargo por la cera, que en repetidas capas, devotas manos le aplican diariamente.
Todo el conjunto se destaca gracias a la luz oblicua y colorida que deja pasar el único vitreaux del templo.
Las ventanas, altas y angostas, bien ojivales; estrechan el paso de la luz, recostándola precisamente detrás de las columnas.
Esto deja áreas penumbrosas, favoreciendo el recogimiento y haciendo más solitarias las figuras, que en fervorosa búsqueda, continúan quedas después del oficio.
Junto a la puerta lateral que da paso al claustro, destila agua bendita una pequeña fuente normanda, originando el suave rumor líquido que en ecos sucesivos, recorre la nave central.
Esta gran bóveda embaldosada en granito indefinible, sin mobiliario alguno por orden del Abad; permanece desierto manifiesto, propicio a la meditación, la sumisión y el abandono.
La puerta principal, de cedro rojo y macizo con aldabas de hierro; protege la clausura que resistió inviolada numerosas guerras y tumultos revolucionarios.
Detrás de ella surge un sendero de grava fina, muelle al paso, que va desdibujándose conforme ingresa al bosque. Allí se difumina, exhalando hojas secas en dirección a la ermita, que como punto sagrado de unión entre cielo y tierra, domina el claro bordeado de jóvenes coníferas.

Colaboración de Mario Rovetto